Hablando con un amigo (gracias Jose por darme pie para esta primera entrada) me decía que el primer día siempre es chungo, pero tiene una cosa buena, y es que dura exactamente igual que los otros. Al final va a resultar que este Jose es un tío sabio.
Lo único bueno de volver al cole es que como llevamos tiempo sin ver a nuestros "amigos" pues tenemos que ponernos al día y preguntamos donde han ido, que han hecho, como lo han pasado........ esto me suena a septiembre de hace ya algunos añitos.
¿Cómo ha ido el tuyo? El mío la verdad no ha sido malo, pero se hace bastante pesado volver a coger el ritmo.
Bueno, mañana será otro día, otro exactamente igual que otro.
Felicidades por la idea, me siento feliz de ser tú primer comentario y el precursor de esta tú segunda entrada, seguiremos llevando cuerdas de tú vida a la mía y al reves. Un amigo.Jose.
ResponderEliminarhola!!
ResponderEliminarPues mi primer dia no solo ha sido "la vuelta al cole" si no que para mi es la vuelta al cole, ya q soy maestra.... Ademas con un nuevo reto en mi vida ya que tengo mas responsabilidades en el cola.
un besazo "bilito"
cuka
pues... lo primero David, enhorabuena por el blog, asi podré seguir todas tus cosillas, que esté lejos de Sevilla (con todo el dolor de mi corazón, por Dios que mal lo estoy llevando...)no significa que tengamos que perder el contacto, cosa que me alegra muchísimo, asi que... gracias por tus llamadas corazón!
ResponderEliminarEso era lo primero, pero tengo muchas más cosas que decirte, por ejemplo:
Aunque sea el primer día de trabajo y sea muy duro, alegrate mi niño, por lo menos tienes trabajo, fíjate como está la situación del pais y cuantos hay, como yo, a los que nos hubiera encantado dar los "buenos días, que tal? como han ido las vacas??" a los "amigos" que hay en el trabajo o mejor dicho, compañeros. Espero poder dartelos a ti otra vez.
Lo segundo, me ha hecho gracia tu comentario de que un día, son exactamente igual que los otros, y me ha traido a la cabeza una cosita que he leido varias veces en el mismo libro, Melquíades, en "Cien años de soledad" tiene una pequeña depresión en una parte de la novela porque para él, todos los días son Lunes; yo no estoy deprimida, pero pienso exáctamente igual que él.
Un besin muy gordo de esta sevillana adoptiva en el exilio.